Mientras la mujer está en el supermercado, la hijastra se pone un vestido diminuto y reta a su padrastro a una partida de billar, el padrastro rápidamente cae en sus provocaciones y comienza a manosearla y a comerle el culo, la muy guarrilla se deja querer y comienza arrodillada dándole una mamada profunda, después se la coge sobre la mesa mientras le mete todo hasta el fondo en distintas posiciones. Al final la zorrita deja que le rellenen de leche la boca y como lo saborea la muy putita.