En medio de la naturaleza, donde los caminos se cruzan y las miradas hablan más que las palabras, Jerri Gomes y ManuelKeny se dejaron llevar por una atracción imposible de ignorar.
Una zona de cruising convertida en escenario de aventura, piel erizada y respiraciones aceleradas.
La floresta fue testigo de una entrega total, de cuerpos guiados por el instinto, el riesgo y la excitación de lo prohibido.
Una experiencia cruda, intensa y real, donde el deseo no se planea… simplemente sucede.
Si te excita lo espontáneo, lo salvaje y lo auténtico, esta historia es para ti.