Tanner lleva semanas obsesionado con una fantasía que no puede sacar de su cabeza: las bragas de su madrastra. La culpa y el morbo terminan consumiéndolo tanto que decide buscar ayuda profesional con la doctora Roxxane, una psicóloga latina tan atractiva como intimidante.
Durante las sesiones, Tanner le confiesa cada detalle de su obsesión, esperando ser juzgado… pero Roxxane parece cada vez más intrigada por sus pensamientos. Lo que comienza como terapia se transforma lentamente en una tensión incómoda y cargada de deseo, donde las preguntas de la doctora empiezan a sonar menos profesionales y mucho más personales.
A medida que Tanner se abre más con ella, Roxxane cruza límites que jamás debería tocar. Y en una última sesión privada, la psicóloga termina dejando atrás toda ética profesional para entregarse por completo a la fantasía que llevaba semanas escuchando.