Skylar Sweet, una preciosa alemana con carita de ángel y ojos azules inocentes, seduce a Jean Pallett en una habitación bañada por luz suave. Con una sonrisa tierna y voz dulce, la rubia saca su polla dura con manos delicadas. Lo que sigue es una mamada lenta y apasionada: besa la punta, lame cada centímetro, lo mira a los ojos mientras se la mete hasta el fondo con garganta profunda, gime de placer y saliva brillante por todos lados. Jean no aguanta más y, en los últimos minutos, Skylar lo lleva al éxtasis definitivo con un handjob experto y húmedo hasta que explota en una corrida intensa. Puro fuego disfrazado de inocencia.