Hace tiempo que le tenía ganas a esta hembra, lo chistoso es que le hablé por redes y después de unos años finalmente decidió venir a Lima y empezar en el rubro. Entonces quería empezar a lo grande, con la mía que es grande.
Un poco de charla y de frente al ruedo, que rico, disfrutaba como loca la hembra. Lástima del camarógrafo que no pudo captar toda su magnificencia, pero que diablos, que rico cache, ojalá poder repetirlo.