Estrella García, conductora de La Revolcada, sale de Monterrey rumbo a Tijuana para encontrarse con Luis Garay en la Mansión Putacalentura. En el carro la plática se pone bien caliente: confiesa que nunca le han echado los mecos en la boca y promete darle esa primicia. Ahí mismo le hace una mamada de verga intensa. Al llegar a la mansión termina de revolcarla con cogida apasionada, besos profundos y la venida en la boca (la primicia que tanto quería, con algunos gestos pero con gusto). Al final ella le pide sexo oral porque estaba bien caliente y él la hace gritar de placer hasta el orgasmo.