Soy Mariana. Quedé marcada del sol y me grabé en el apartamento de la playa con el bikini rojo, mirándome las marcas y jugando con el vibrador blanco, pensando en el que me tomaba las fotos en la arena. Le mandé el video y subió. Le pasé el celular y desde ahí grabó él: me frotó la verga por encima del bikini y lo hice esperar hasta que yo quise, me la metió con la tanga corrida, y ahí me quité todo y me arrodillé a chupársela con el mar de fondo. Me la volvió a meter en la cama blanca y después le pedí que me la diera por detrás. Terminó vaciándose en mi culo y en mi espalda. Todo de día, con la luz del balcón, en planos cerradísimos. Lo cuento yo, con mi voz.