Soy Paula. Esa noche me grabé en la colchoneta de la sala preguntándole al entrenador del gimnasio del edificio si me veía bien la postura. Se me subió el top y no lo volví a bajar. Le pedí que subiera a corregirme en persona y, mientras lo esperaba, me toqué mirándome al espejo. Subió, agarró mi celular y desde ahí grabó él: me frotó la verga por encima de la pantaloneta y lo hice esperar hasta que yo quise, me la metió en la colchoneta, me arrodillé a chupársela, y me la volvió a meter hasta que me vine apretándolo. Terminó echándomela en las tetas. Buena clase. Planos cerradísimos, todo grabado con el celular. Lo cuento yo, con mi voz.