. Soy Daniela. Llegué de la oficina y ni alcancé a quitarme la falda: prendí la cámara con la blusa abierta, me toqué en el sofá y le mandé el video al match de la aplicación para que viera cómo lo estaba esperando. Subió, y le di mi celular para que grabara él. Me frotó la verga por encima de la tanga y no lo dejé metérmela hasta que yo quise. Me la metió todavía con la falda puesta, después me quité todo y me arrodillé a chupársela, y me la volvió a meter en el sofá con la ciudad de fondo. Terminó vaciándome en la cara y yo le sonreí a su cámara. Luz de atardecer, planos cerradísimos, todo grabado con el celular. Lo cuento yo, con mi voz.