Nuestra pobre amiguita Lisa sufre por un hombre (para variar) y trata de olvidarlo como sea posible, aunque ella esté mal para eso nos tienen a nosotras sus amigas para ayudarla en un momento así. Le hablamos, la consolamos, pero nada funciona; así que habrá que probar técnicas más avanzadas ...
Viendo que tiene un juguete sexual aprovechamos en masturbala, besarla, y lamerle las tetas entre 2 para que así pueda pasar página, y lo más anecdótico es que funcionó.
Todas nos quedamos relajadas y casi sin ropa, pero tenemos hambre. Pedimos pizza, viene un guapo repartidor moreno, y se gana con nosotras así con la conchita al aire. Y bueno, supongo que sabe que no le íbamos a pagar la pizza ni dar propina por como estábamos, pero él como todo un buen macho que se respeta aprovechó la situación, se cobró todo, y puedo probar 3 sabores diferentes (charapa, limeña y venezolana).
Espero que a mi amiga le vuelvan a romper el corazón para que así volvamos a pedir pizza, ven