A veces soy algo desordenada, dejo mi ropa por cualquier lado, mis vestidos, sandalias, brassieres e hilos incluso. Lo malo es que justo vino un amigo de mi hijastro hoy a mi casa y no me dió tiempo de ordenar un poco. No creo que pase nada raro.
Aunque noto que demora mucho en el baño, y escucho unos sonidos medios raros. Decido ir a investigar y me doy con la sorpresa que el jovencito se está masturbando con mi hilo en su mano. Debería decirle algo, pero al verle tremenda herramienta y puesto que mi marido ya no me toca como se debe, decido encararlo y darle 2 opciones: que se vaya como perro arrepentido con el rabo (o pene) entre las patas, o dejarme saborear ese sabroso miembro. Obvio eligió la segunda, el me quería coger, y yo quería colágeno.
Solo espero que el muy cachondo no le diga a su mejor amigo que se terminó follando a su madrastra, o capaz si, porque quizás salga un trío jijiji