Lo tienes todo, y a la vez nada, una casa con vista al mar, dinero, pero sin amor, sin pasión, te sientes totalmente aburrida, como un perico en jaula de oro. Solo una cosa te hace sentir viva, el amor de un hombre de verdad.
El siempre llega misteriosamente por la ventana, no pregunta, solo entra, no opones resistencia porque total, te hace sentir viva, te hace sentir mujer.
Una vez termina se van tan misteriosamente como aparece. Quedas satisfecha y aguardando su regreso para que puedas seguir teniendo emociones.