Un día más de trabajo, tengo que subir a colgar un par de ropas interiores mías en el techo, solo espero que la vecina no haya ocupado todos los cordeles como siempre, no le digo nada nomás porque esta buena como gallina vieja (para un buen caldo), pero mi sorpresa fue subir y encontrarla asi. sin nada abajo, y en cuatro colgando, se le veía toda la conchita que rico, me acerco y le hablo, me acerco más y no noto un repelús ni nada por el estilo, esta madura quiere pinga, lo se.
Le hago el habla y de la nada me muestra sus jugosas tetas y gran culo. Ya está me la voy a follar, incluso ella me invita a tomar un té, vaya floro para decir que quiere mi huevo. Acepto inmediatamente y pasa lo que tenía que pasar.
Finalmente me comí ese culazo blanco, solo espero que la vecina repita la faena de colgar su ropa asi sin nada para que pueda seguir ensartándosela por detrás.